¿Quieres reformar la mampara de tu ducha? En primer lugar, considera el tamaño y la forma del plato además del espacio que tienes alrededor. Conoce los tipos y cómo saber cuál es la mampara más adecuada, y ¡Empieza con la reforma!

Hay varios modelos de mamparas que ahorran espacio:

  • Abatibles: para duchas con espacio delante. Con apertura hacia dentro y hacia fuera son más cómodas.
  • Correderas: son las idóneas para baños muy pequeños. Intenta escoger, eso sí, rodamientos dobles porque son más resistentes.
  • Plegables: ocupan muy poco y dejan más espacio para entrar a la ducha que las anteriores.
  • Curvas: se colocan en platos de ducha curvos.
  • En esquina: son recomendables para platos cuadrados, son más actuales que las curvas pero ocupan más sitio.

En baños pequeños pueden aprovecharse las esquinas con una mampara de tipo semicircular. Para dar mayor sensación de amplitud, puedes utilizar también platos de ducha extraplanos. Además, los tonos blancos o beige en la grifería, perfilería y detalles potenciarán la sensación de luz y por extensión, de espacio. Es importante que no se recargue el ambiente del baño con mobiliario innecesario: en decoración, menos es más.

Una vez que hayas elegido el modelo de mampara que más se adapta a lo que necesitas, vamos con los materiales. ¿Qué te conviene más, vidrio o acrílico? El vidrio templado es más funcional y resistente pero sin embargo, el transparente hace que el baño parezca más grande de lo que es. Los serigrafiados por su parte, aportan intimidad. Un consejo para dar mayor sensación de amplitud: las duchas a ras del suelo, con mamparas que van de suelo a techo, y están de moda.

Reforma la mampara

Y un consejo para tenerlas siempre como nuevas y además, impolutas: hay mamparas con tratamiento antical que tapa el poro del vidrio. Para limpiar estas mamparas necesitarás de una rasqueta cada vez que uses la ducha.

Es cierto que es difícil mantener cada día limpias las mamparas. Los productos más recomendables para su limpieza son un cepillo o estropajo y lejía con detergente o amoniaco. Algunos expertos recomiendan simplemente limpiar con jabón neutro.

Las de plástico suelen ensuciarse más rápidamente que las de cristal y lo mejor para limpiarlas es una mezcla de amoniaco, alcohol y agua. Los mezclas, los introduces en un spray y rocías la superficie y los carriles inferiores y  superiores. Después, limpia y finalmente, pasa un paño seco. No te olvides de limpiar también la silicona de los carriles: así evitarás que aparezcan hongos.

Para las mamparas de cristal, el vinagre es lo más aconsejable: es un potente limpiador y desinfectante. Disuélvelo en agua caliente, aplícalo en spray sobre la mampara y déjalo unos diez minutos. Finalmente, pasa un paño húmedo y verás que las manchas habrán desaparecido como por arte de magia.

Si ves que la mampara tiene muchas manchas de cal, puedes mezclar agua caliente con vinagre y bicarbonato de sodio. Aplícalo sobre la mampara y déjalo actuar durante al menos 20 minutos. Retira la mezcla con un paño húmedo, y para terminar, pasa un paño seco.

Extraído de Idealista.com. Si estás evaluando realizar una reforma en tu casa, no dudéis en ponerte en contacto con nosotros. En WeGet contamos con una red de colaboradores listos para ayudarte en la reforma ¡Nos encargamos de todo!

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